Una noche que se vestía de gala, para recibir el clásico del
parque, el escenario no era otro que el místico estadio cubierto Aldo
Cantoni del parque de mayo. El local era Villa Lanteri, la visita Inca
Huasi.
La hora de arranque estaba
fijada a las 21:30, y ahí si podían pasar dos cosas, Lanteri campeón, o
el ñokaiko estiraba la serie a un quinto partido. Las agujas del reloj
marcaban la hora señalada y el partido empezó. Ante un estadio comado de
hinchas del celeste y rojo y blanco, que no paraban de alentar los
protagonistas empezaron su show de magia con la americana.
Primer cuarto parejo,
no se sacaron muchas ventajas, los de Chòmer adelantaron en el
marcador, pero pronto los de Rìboli igualaron y hasta se llevaron el
primer cuarto 20-18 arriba.
Segundo cuarto que empezó y la villa salió a matar a la cancha, fue
tanto el despliegue, al mejor estilo juego de las estrellas, en el
transcurso del cuarto se escaparon los locales y se lo llevaron nomás al
descanso 46-27, sobre los ñokaikos.
Descanso y tensión,
tanto en jugadores e hinchas que no se podían quedar quietos, mas de uno
salió a la puerta a disfrutar de un buen choripan y una coca. Después de
una buena arenga en camarines los equipos se venían a la cancha, ahí
estaba Lanteri un poco mas tranquilo, Inca tenìa que salir a buscar el
partido, eran 19 puntos los que debía levantar.
El cuarto empezó y la
villa salió a jugarlo, el oponente a buscarlo. Poco a poco fue acercándose
la visita, el local cometió muchos errores, especialmente en los
lanzamientos.
El ñokaiko se acercó, pero lo ganó el de la calle Rivadavia 56-47, y se
venía la hora de la verdad.
Ultimo cuarto, el
centro de atención estaba en la cancha y en las tribunas, mas de uno se
olvido el corta uñas y utilizo el buen recurso de los dientes. Claro como
no comerse las uñas, si el partido estaba vibrante. Lanteri tuvo un
arranque fenomenal, en el transcurso del mismo, ingreso Cristian guerrero
y trianguló una jugada junto a Manrrique y a Darío Bustos, que
salió justo para que la hinchada gritara, "tomala vos damela a
mi......", jugaba tan bien la villa, que nadie dudó que se quedaba
con el titulo. Ingresó el ruso Muñiz se metió debajo del aro, le
cometieron una falta y al mejor estilo manu Ginobili, concretó el doble
cayéndose.
El celeste era una tromba
que arrasaba todo lo que tenía en su camino, y de esta manera se llevó
el cuarto por catorce puntos. De esta manera grito campeón para que toda
la hinchada entrara al campo de juego a festejar.
Protagonistas: Claudio Manrrique: la alegria es enorme, creo que fuimos los justos
ganadores del torneo. Cada camiseta que visto en mi carrera la defiendo a
muerte, hoy me toca la de Lanteri y con este apoyo de la gente que es algo
que reconforta.
José Chòmer: es algo muy lindo poder festejar hoy este torneo, y
creo que se debió al trabajo y a la buena predisposición de los
muchachos. Tuvimos un tropezón en la liga, que se debió a la seguidilla
de partidos que se están dando.
Darío Bustos: enorme es la alegria que siento después de este
campeonato, creo que se debió al trabajo realizado en el año. La alegria
que siento no se iguala con nada.
Celeste y Campeón, 1, 2, 3
Lanteri
Mas de una hora antes del
partido los hinchas se agruparon en el estadio para alentar al celeste,
bombos, cornetas, redoblantes, papelitos y pirotecnia. Allí estaban como
lo habían hecho durante todo el torneo, de la mano del Pipa un conocido
hincha del club, alentando a su equipo cada segundo que pasaban. En las
tribunas parecía haber algo raro, fuera de lo normal, era la cara de un
grupo de estudiantes de periodismo deportivo, que se sorprendieron al ver
la pasión de los hinchas celestes. Uno de ellos nos pregunto, tanta pasión
siente esta gente por el equipo. Sin duda es inevitable que la gente de
Lanteri sienta esta pasión, viene de su historia, tantas glorias que
pasaron por este club, los Riofrío, Polo Benegas, el chango De La Vega,
entre otros. El hincha celeste vive de una manera muy particular los
partidos, la pasión lo desborda y no se le puede encontrar razones a la
pasión. Cuando se transitaba por la mitad del partido, los hinchas
gritaban mas que en el principio.
El partido estaba por
concluir, algo raro pasaba en las tribunas, estaban felices pero
llorando, a varios se les escapó una lágrima antes del final, pero
cuando terminó el partido hubo un desborde total.
Así son los hinchas de la
villa, siguen al equipo a todos lados, se merecían este premio por haber
asistido a todos los partidos, a lo largo del torneo.